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SAW VII 3D, el capítulo final

A partir del 16 de febrero llega a la gran pantalla Saw VII-3D, una producción de Lionsgate que constituye la última entrega de la saga de terror de mayor éxito en la historia del cine, esta vez con los escalofriantes y vívidos efectos del 3D.

Mientras se libra una mortal lucha en torno al legado de Jigsaw, un grupo de supervivientes de sus juegos se reúne para buscar el apoyo de Bobby Dagen, gurú de la autoayuda y también superviviente de Jigsaw. Sin embargo, los oscuros secretos de Dagen desencadenarán una nueva oleada de terror...

Saw VII-3D, el primer largometraje enteramente filmado con el innovador sistema de cámara digital SI-3D, da vida a los aterradores juegos de Jigsaw como nunca antes. La película está protagonizada por Tobin Bell, Costas Mandylor y Betsy Russell, junto a Sean Patrick Flanery y Cary Elwes. Está dirigida por Kevin Greutert, escrita por Patrick Melton y Marcus Dunstan, y producida por Gregg Hoffman, Oren Koules y Mark Burg. 

  

ACERCA DE LA SAGA SAW

 

SAW VII 

 

¿Qué coño está pasando? ¿Dónde estoy?

 

Estas palabras, pronunciadas apenas dos minutos después del comienzo de Saw (2004), expresan las primarias emociones (la desesperada confusión, la horrible sensación de impotencia y el pánico más absoluto) que conforman la columna vertebral de la saga SAW, de Lionsgate y Twisted Pictures; y son precisamente estas emociones la clave de su espectacular éxito. Las películas de SAW narran las maquinaciones de Jigsaw, un enfermo terminal de cáncer con un riguroso plan moral y un peculiar talento para los juegos de supervivencia más truculentos, en los que participan personas que él considera que han dejado de valorar y apreciar el regalo de la vida. La llegada de Halloween cada octubre trajo consigo un nuevo título de SAW a Estados Unidos, y ahora llega por fin a los cines españoles, repleto de trampas tan creativas como macabras, y de tentadoras pistas sobre el plan maestro de Jigsaw.

Hasta la fecha, los seis títulos de la saga han recaudado en la taquilla internacional más de 730 millones de dólares, mientras que las ventas de DVD han superado los 30 millones de unidades. SAW se ha ganado un sitio oficial en el Libro Guinness de los Récords como la serie de terror de mayor éxito de la historia. Además, SAW ha tomado el relevo de series clásicas del terror como Halloween y Pesadilla en Elm Street para convertirse en una referencia de la cultura popular citada en productos de masas como «Los Simpson» y conocida incluso por los no aficionados al género de terror.

Ahora, siete años después de que Jigsaw se diera a conocer al mundo, las últimas piezas de su rompecabezas encajarán al fin en la última entrega de la saga, Saw VII-3D. Se trata del primer largometraje que se graba íntegramente con el innovador sistema de cámara digital SI-3D, que permite obtener el estilo rápido y tremendamente cercano que caracteriza a la saga. Además, incluye más trampas que ninguna de las películas anteriores, concretamente once, e incluso contesta a una de las preguntas que se plantearon en la primer entrega: ¿qué pasó con el doctor Gordon, al que se vio por última vez huyendo a rastras (con un pie menos) de la cámara de los horrores subterránea de Jigsaw?

 

 

El director de Saw VII-3D, Kevin Greutert, que ha trabajado en la saga desde el principio, llevó a cabo el montaje de las cinco primeras películas antes de lanzarse a la dirección de Saw VI. Greutert piensa que parte del imperecedero atractivo de SAW radica en una narración que se aparta de la norma en el género de terror: «La mayoría de las películas slasher presentan primero a las víctimas y luego las van matando una a una, y aparte de eso no sucede mucho más. Pero SAW es muy distinta. La trama es muy compleja. En el centro siempre hay al menos tres historias personales que se van intercalando a lo largo de toda la película. Y, si se consideran las siete entregas como un todo, el entramado es aún más rico. En la creación de estas películas hay muchas ideas y talento. Creo que las películas han ido evolucionando, y que cada una de ellas es única.»

El productor Oren Koules explica que, a la hora de prolongar la saga, los creadores han tenido en mente tanto a los fans más entregados como a los espectadores ocasionales. «Hemos adoptado un doble enfoque con cada una de las películas de SAW. Hemos querido cuidar mucho a nuestros fans más fieles, los que no se pierden ni una entrega y viven y respiran nuestras películas. Nos hemos pasado literalmente cientos de horas pensando: “A ver, si alguien muere, ¿cómo afecta eso a las tres películas anteriores? ¿Y cómo afectará a las dos siguientes?”. También queríamos asegurarnos de que, si alguien, movido por la curiosidad, decidiera ver directamente Saw IV, por ejemplo, pudiese disfrutar de una película buena de principio a fin.»

El productor Mark Burg apunta otro factor decisivo en la longevidad de SAW: el actor Tobin Bell, que ha interpretado a lo largo de toda la saga a John Kramer, también conocido como Jigsaw. «La contribución de Tobin ha sido enorme. En Saw aparece inerte, claramente muerto, sobre un suelo de cemento durante prácticamente toda la película; pero ahora Tobin escribe gran parte de su propio diálogo. Él ES el personaje. Es la piedra angular del éxito de SAW.»

Sin duda, el personaje que interpreta Bell se ha convertido en uno de los más carismáticos del cine de terror moderno, y el actor ha sido muy elogiado por la crítica. El 7 de septiembre de 2007, en un ensayo sobre las películas de terror actuales publicado en el periódico L.A. Weekly, el crítico Luke Thomson escribió: «La interpretación de Tobin Bell en el papel de Jigsaw es un prodigio; es el mejor antihéroe realista del género de terror desde que Anthony Hopkins interpretara por primera vez a Hannibal Lecter ».

Tobin Bell describe su papel como una enriquecedora aventura creativa. «No es frecuente que te den la oportunidad de interpretar al mismo personaje en siete películas, por lo que esto es algo fantástico», comenta. «En lo que respecta a los villanos de las películas de terror, creo que es un personaje más rico que la mayoría, debido a las ideas que han tenido los guionistas en cuanto a sus acciones. John Kramer habla de cosas en las que todos pensamos, como de valorar lo que tienes y tus relaciones con los demás, y de que los amigos pasan a veces por encima de la amistad con tal de conseguir lo que quieren. Nunca lo veo como un hombre que se considera malo, porque él no se ve a sí mismo de esa manera.»

 

SAW VII

 

La propia historia de la saga SAW daría para hacer una película. La primera entrega, dirigida por James Wan y escrita por Leigh Whannell a partir de un argumento creado por ellos mismos, se presentó al mundo en 2004 en el Festival de Cine de Sundance como parte de la popular sección «Park City at Midnight». El director del festival y responsable de la programación, Geoffrey Gilmore, recuerda haberse quedado impresionado por el dominio tanto de la forma como del contenido que demostraron aquellos cineastas noveles: «Saw atrapaba al espectador desde el primer fotograma: era una película audaz, construida con inteligencia y rotundamente aterradora», explica. «Pero lo que sin duda la distinguía era su gravedad moral. Saw no pretendía sólo asustarte, sino también hacerte reflexionar sobre lo que serías capaz de hacer por conservar tu vida. Hoy en día, este tipo de reflexión no debería resultarnos trivial, ni como individuos ni como miembros de la sociedad.»

A medida que la saga continuaba, las películas se iban adentrando más en las creencias y la forma de ver la vida de Jigsaw. Leigh Whannell, que escribió la historia original junto con el director James Wan y que ha escrito o coescrito los guiones de Saw, Saw II y Saw III, dice: «El cáncer de Jigsaw le ha llevado a reflexionar mucho sobre lo que significa estar vivo y sobre lo cerca que estamos siempre de la muerte. Pero él no se conforma con un simple carpe diem y un viaje a Europa. El concepto del valor de la vida se convierte en una excusa para considerar otras elecciones morales, como el perdón y el castigo. Jigsaw va indagando sobre estas cuestiones, que sirven al propósito de sus juegos. Sin embargo, por retorcidos que sean estos juegos, su intención es ayudar a la gente. Entre su inclinación filosófica y su enfermizo concepto del altruismo, quiero pensar que Jigsaw es de algún modo único en el universo del terror».

La saga SAW forma parte de una oleada de películas que han sido felizmente comparadas con el cine de terror independiente de los años setenta. Dicha comparación se puso de manifiesto en una retrospectiva presentada en el verano de 2007 en el Museo de la Imagen en Movimiento de Nueva York, titulada «It’s Only a Movie: Horror Films from the 1970s and Today» («Sólo es una película: el cine de terror desde los años 70 hasta nuestros días»). Esta retrospectiva, que se prolongó durante seis fines de semana, vinculaba películas como La última casa a la izquierda (Last House on the Left, Wes Craven, 1972) o La matanza de Texas (Texas Chainsaw Massacre, Tobe Hooper, 1974), que horrorizaron a los espectadores de la época con sus escenas de gore extremo y sus inquietantes exploraciones del comportamiento humano, con títulos de la era de SAW, como Saw II (Darren Lynn Bousman, 2005), que contienen imágenes e historias que han dejado a los espectadores actuales tan impactados y horrorizados (y sedientos de más) como los de los años setenta. En «It’s Only a Movie», se proyectaba un programa doble con cintas de ambas décadas, llegando a compartir sesión Saw II con La naranja mecánica (A Clockwork Orange, Stanley Kubrick, 1971).

Al anunciar la retrospectiva en junio de 2007, el conservador jefe del museo, David Schwartz, dijo: «Estas películas son de un considerable interés estético y cultural, y reflejan claramente los miedos de la vida actual. Por supuesto, somos conscientes de que contienen imágenes perturbadoras, incluso escandalosas, pero lo que las hace tan impactantes es que apelan a nuestras inquietudes más profundas».

La ayudante del conservador, Livia Bloom, apuntó: «Los creadores de esta saga usan el terror como marco comercial para crear películas inteligentes e incluso subversivas. Su trabajo analiza profundas cuestiones psicológicas y aborda preocupaciones sociales y políticas de actualidad». Bloom añadió también que en las «impactantes escenas de tortura» de SAW había encontrado «reflejos de la vida en momentos de guerra y agitación».

La coherencia temática y estilística de la saga SAW debe mucho al compromiso y la colaboración de un equipo central, cuyos miembros han trabajado en gran parte o la totalidad de la serie. Además de Burg, Koules y Greutert, este equipo está integrado por sus creadores, James Wan y Leigh Whannell; el difunto productor Gregg Hoffman; los productores ejecutivos Daniel Heffner, Stacey Testro, Peter Block y Jason Constantine; el director de fotografía David A. Armstrong, que creó la sórdida plantilla visual de la serie con la fotografía de las seis primeras entregas; los guionistas Patrick Melton y Marcus Dunstan, que profundizaron en los elementos psicológicos y truculentos a partir de Saw IV; el compositor Charlie Clouser, antiguo componente de la banda Nine Inch Nails; la diseñadora de vestuario Alex Kavanagh; y la directora de casting Stephanie Gorin. El guionista y director Darren Lynn Bousman se unió al equipo en la fundamental continuación Saw II y siguió al timón en Saw III y Saw IV. El director artístico David Hackl creó el universo de Jigsaw en las primeras cuatro entregas antes de dirigir Saw V, momento en el que se unió al equipo el actual director artístico, Tony Ianni (Saw V, VI, VII-3D).

Pero la sangre de la saga SAW no se limita sólo a la gran pantalla, sino que también ayuda a salvar vidas. Con el estreno de la primera película en 2004, Lionsgate y Twisted Pictures emprendieron una innovadora estrategia específicamente diseñada para la saga: una campaña de donación de sangre en Estados Unidos que exhortaba a los fans a donar sangre bajo el lema «da hasta que te duela» (Give Til It Hurts) y cuya beneficiaria era la Cruz Roja. Esta campaña se ha convertido en un elemento clave de la saga SAW, y ha pasado a formar parte de su ritual anual, al igual que los estrenos en Halloween. Todos los años aparece una nueva campaña fotografiada por Tim Palen, copresidente de marketing cinematográfico de Lionsgate y consagrado fotógrafo artístico, en la que aparecen las enfermeras de SAW, unos seductores ángeles con dudosas intenciones y gran impacto visual. En los seis años transcurridos desde el inicio de la campaña, los espectadores de SAW han donado cerca de 60.000 litros de sangre, lo suficiente para salvar nada menos que 373.923 vidas.

Las películas de SAW, tan intrincadas como los propios juegos de Jigsaw, van revelando su retorcido entramado paulatinamente. La saga en sí es como un gran rompecabezas en el que cada nueva película enlaza de algún modo con la anterior. Cuando llegue Saw VII-3D para poner el broche de oro a la serie, podremos ver todas las piezas en su conjunto, y tal vez dar una respuesta a la pregunta de las víctimas de Jigsaw: «¿Dónde estamos?»

 

 

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